La UEFA confía en poder rematar lo que queda de las grandes ligas (España, Inglaterra, Alemania, Francia e Italia) y lo que falta Champions a partir del mes de junio. En una reunión telemática con las 55 federaciones europeas (la RFEF estuvo representada por su secretario general, Andreu Camps), se acordó suspender todos los partidos de selecciones previstos en junio con el fin de ganarle fechas al calendario. Se dan por pérdidos a causa de la pandemia los meses de abril y mayo, en el que dependiendo del avance del Covid-19 y de la decisión de los respectivos gobiernos al respecto, se espera que los equipos puedan retomar los entrenamientos y empezar una ‘pretemporada’ que les ponga en disposición de competir en junio. El fútbol de selecciones se paraliza completamente hasta septiembre, donde se trataría de encajar una fecha añadida a las dos ya programadas para la Liga de Naciones.

El órgano rector europeo trabaja en dos escenarios. Por un lado, poder reanudar la competición a comienzos de junio y, por otro, que el balón pueda echar a rodar a finales del mismo mes o a principios de julio, para lo que la UEFA desarrolló unas propuestas de calendarios que incluyen los partidos de ligas nacionales, UEL y Champions League. UEFA y federaciones asumen que, si se cumplen las previsiones, habrá fútbol en julio y agosto. En el caso de que no puedan llevar a cabo los planes, se llevará a cabo un nuevo replanteamiento del calendario.