Un gol del alemán Kai Havertz a tres minutos del descanso desniveló la final de la Champions League en la primera parte a favor del Chelsea, que se impuso al Manchester City (1-0) en Oporto.

El conjunto londinense rentabilizó el gol anotado en el minuto 42 cuando Havertz aprovechó un buen pase de Mason Mount para encarar al meta Ederson, superarle y marcar a puerta vacía.